martes, 19 de febrero de 2013

Tras el fallido fin del mundo físico, errónea interpretación del texto de los mayas. nos encontramos con que si ha habido un cambio importante en la concepción del mundo.
Y en esa concepción, el mundo como lo conocemos ha dejado de existir. La crisis  global que mostró sus primeras garras en el año 2008, ha manifestado toda su fuerza en la actualidad.
No me voy a dedicar a señalar el rostro mostrado  a partir de la globalización, la crisis del ladrillo o el desastre de la supuesta Europa de los pueblos convertida en la Europa de los mercados de rapiña.
Me voy a dirigir sobre un sujeto específico, al que no se le quiere hacer objeto del problema ni responsable de las posibles soluciones. Me refiero al Individuo, no ya sólo en sí al Hombre en genérico (sea hombre o mujer) que realmente se encuentra en estos momentos perdido de sentido, de realidades, de conceptos. ese hombre que creía ser dueño de sus vidas y sus creencias y que actualmente no sabe que creer, a donde dirigirse y es esclavo de sus deudas y de sus ambiciones. en este momento de desconcierto general, donde la ética, la honestidad, la política y el proyecto vital están desaparecidos, nadie asume la responsabilidad de esa perdida y nadie sabe como volver a recuperar un sentido, es cuando más se manifiesta la necesidad de convertirnos en individuos.
Es decir, sujetos conscientes y responsables de nuestras acciones, atentos en el mirar a los fantasmas de nuestra psique mas vivos que nunca,  a asumir nuestra parte de responsabilidad en el proceso de desastre global. Eso es un aspecto importante del individuo. el ser individuo leva como señala Jung en gran parte de sus escritos en mirar hacia dentro, que es entonces cuando se despierta.
en ese mirar hacia dentro se abre una vasta dimensión de significados, que aunque parecen subjetivos desde la visión estrecha de la estructura del yo, forman parte de una psique objetiva que abarca la totalidad de nuestro comportamiento, que es autónoma como lo es nuestro complejo del yo, y que tiene un factor importante de inconsciencia, ya que no podemos abarcarla de un vistazo, ni siquiera en una vida de trabajo interior. Esa psique objetiva que se manifiesta de forma inconsciente en cada uno de nosotros y colectivamente en nuestras respuestas de masas, está en este momento emergiendo de las brumas del Hades como un nuevo paradigma psíquico.
Como todo lo que pretende manifestarse desde la inconsciencia colectiva, arrastra una oleada de caos, desorden, amplificación de la sombra colectiva, etc. Pero a su vez arrastra los tesoros de un gran cambio, que esta vez hay que intentar que no constele un Mesías colectivo, con todo lo terrible que puede ser si nace de la sombra y el desespero.
Sería importante que el esfuerzo individual y tímido de cada uno de nosotros confrontando su propia sombra y miedos internos, antes que perderse en los seudo profetas apocalípticos actuales, fuera más activo y asumido, pues este cambio de paradigma requiere que cada uno de nosotros, desde sus posibilidades, sea un nudo de consciencia de la red global de  desarrollo y despertar, aportando su granito de responsabilidad, con el fin de evitar posibles intentos de buscar nuevos héroes que nos dirijan.
Es el momento de renunciar a la teta estatal, a las seudo subvenciones que son condicionantes y no aceptar un discurso vacío proveniente de unos media, atrapados en el sistema de poder actual, sea del color que sea.  La tarea es difícil e ingente, pero es hermosa si pensamos que cada uno de nosotros sólo tiene que hacerse responsable de sí mismo.
Ese trabajo de sí mismo, es lo que puede salvarnos de la perdida del sentido actual en cada uno de nosotros.
J. López .  Valencia 19/02/13